Las investigaciones sobre la intoxicación que terminó con la vida de tres miembros de una familia en Alcalá de Guadaira, (Sevilla), han derivado esta vez en el ingeniero agrónomo Pablo Martínez Peña, colaborador de American Pest (una de las más prestigiosas empresas de control de plagas) cuya tesis, en definitiva, certificaría lo sucedido el 14 de diciembre de 2013 en la localidad sevillana.

LA GRAN DUDA: ¿COMO LOS INTOXICADOS CONSIGUIERON LOS ENVASES?

Y es que según ha relatado el ingeniero que realizó dicho estudio para el programa A fondo de Antena3, “el fosfuro de aluminio que acabó con la vida de esta familia, solo puede ser manipulado por personas con licencias y carnets especiales», agregó también que desde hace 70 años “se usa prácticamente para fumigar todo el cereal que consumimos” Sin embargo, este fumigante que se usa además como insecticida para combatir plagas, bastante conocido entre las empresas de control de plagas agrarios, al contacto con la humedad o agua libera fosfina, un gas que al inhalarse resulta letal.
En consecuencia quienes se dedican a la fumigación con fosfuro de aluminio toman todas las medidas respectivas de higiene para evitar cualquier fatídica reacción que pudiera surgir. Se trata pues de una seguridad que perdura después de la fumigación, incluso con los envases ya vacíos, por lo que ningún recipiente tendría por qué extraviarse. «Los envases y botes que utilizamos están ya desgacificados porque han estado en el tiempo de fumigación, estos envases posteriormente siguen una cadena de reciclaje con medidas muy estrictas”, aclara el Ingeniero.

EL MOTIVO DE LA INTOXICACIÓN POR INHALACIÓN DE FOSFURO DE ALUMINIO

Así pues la intoxicación de la familia sevillana tuvo que producirse por un descuido, dado que la acumulación de “tapones” no es razón suficiente para causar la muerte, como se ha dicho en algunos medios; lo que sí puede haber ocurrido es que algún desaprensivo haya arrojado al contenedor de basura los envases de aluminio vacíos y el padre de la familia que subsistía recogiendo chatarra al encontrarlos pensó recibir una buena suma de dinero por tales envases de aluminio, acto seguido el hombre se los debió llevar a casa y luego hizo lo que todo chatarrero: separó metal de plástico y procedió a abrir los botes de aluminio dejando estos a un lado junto con los tapones (herméticos y de plástico enroscable), fue entonces cuando el compuesto químico, sumado a la humedad del aire, comenzó a actuar liberando fosfina, si a ello le sumamos la nula ventilación de la vivienda, les habría ocasionado la muerte.
Queda pues en manos de investigadores averiguar en qué momento se rompió la cadena de reciclaje aunque lo más probable es que los botes provengan del mercado negro, donde se puede conseguir fosfuro de aluminio a la orden del día y sin ningún tipo de control ya que como se ha mencionado anteriormente, actualmente, los procesos de recogida y reciclaje de estos envases tras su utilización se rigen por estrictas medidas de seguridad en manos de expertos.
Les adjuntamos la aparición de nuestro colaborador Pablo Martínez Peña en el programa «A Fondo» de Antena 3, ubicada en el Canal de Youtube de American Pest, para que puedan obtener más información sobre este terrible suceso: