Un estudio de la Universidad de Boston asegura que los varones que consumen una mayor cantidad de frutas y verduras que contengan altos niveles de plaguicidas, tienen hasta un 32% menos de esperma, un 49% menos de espermatozoides que los hombres que comen fruta y verdura “no contaminada”.

La investigación, destaca que este hecho puede tener significativas implicaciones para la salud humana, ya que es uno de los primeros estudios con relación directa sobre la ingesta de productos vegetales.

Los autores del estudio analizaron 338 muestras de semen de 155 hombres de edades comprendidas entre los 18 y los 55 años. La dieta fue evaluada a través de un cuestionario sobre la frecuencia de alimentos. Los participantes respondieron 131 preguntas sobre la alimentación, incluida la frecuencia y la cantidad asociadas con 38 frutas y verduras como manzanas, aguacate o melón.

Los científicos dividieron a los hombres en 4 grupos, de mayor a menor cantidad de frutas y verduras ingeridas con alto contenido de residuos de plaguicidas. El conjunto de hombres con el mayor consumo de pesticidas en frutas y verduras obtuvieron un recuento total de espermatozoides promedio de 86 millones de espermatozoides por eyaculación en comparación con los hombres que comen menos que tenían un promedio de 171 millones de espermatozoides por eyaculación (una reducción del 49%). El porcentaje de espermatozoides normalmente formado era un promedio de 7,5% en los hombres en el grupo con el consumo más bajo y el 5,1% en los hombres con el consumo más alto (una disminución relativa del 32%). Por el contrario,  no hubo apenas diferencias entre los hombres de los grupos que consumieron frutas y verduras con residuos bajos y moderados de pesticidas.

Del estudio, se destaca que por ejemplo, los pimientos, la espinaca, las fresas, las manzanas y las peras concentran altos niveles de plaguicidas, mientras que los guisantes, las judías, el melón y las cebollas poseen niveles bajos a moderados.

El autor principal del estudio, el profesor Jorge Navarro, comenta que “Esto no significa que la fertilidad esté dañada, y que continuaran con el estudio para determinar cómo estos efectos en la calidad seminal afectarían la fertilidad». También ha puntualizado que “los resultados no deberían desalentar el consumo de frutas y verduras en general.