Para combatir las plagas de palomas se pueden utilizar diferentes métodos:

Ahuyentadores sonoros: evitan el acercamiento de ciertas aves, reproducen gritos de aves rapaces o llamadas de socorro. Con este sistema se aconseja cambiar el orden y la frecuencia  de las grabaciones, así no toman confianza y evita que se acostumbren. Estos sonidos se emplean en espacios abiertos y pueden cubrir hasta 6.000 metros cuadrados. Como complemento se pueden utilizar repelentes visuales que simulan siluetas humanas o de depredadores.

Los erradicadores electrónicos por ondas complejas emiten unas ondas complejas que afectan el sistema nervioso de las aves, provocando irritabilidad,  agresividad e inapetencia, impidiéndoles un ciclo regular del sueño y las desorienta. Este sistema se utiliza en lugares cubiertos y en 60 días generalmente ya han abandonado el lugar.

Sistemas de red: impiden el acceso de las palomas y otras aves al interior de los edificios. Tampoco permite el posado ni la creación de nidos. Son muy resistentes y casi invisibles a cierta distancia. Tienen mayor utilidad en la parte alta de los edificios.

Sistemas de alambres o pinchos: evitan que las aves se posen en cornisas, chimeneas, canalones o sitios que sobresalgan de los edificios. Consiste en una base resistente a la que se fijan unos alambres de acero inoxidable, cuya longitud haga que sea una base inestable para el posado de las aves.  La instalación es sencilla.

Geles repelentes: este método y tiene efectividad durante un año. Se utiliza sobre todo para proteger monumentos con valor histórico ya que no corroe ni engrasa. La sustancia empleada es pegajosa y mancha alas y patas, produciendo incomodidad a las aves y reduciendo su movilidad y posibilidad de fuga.  Se puede aplicar sobre multitud de superficies siempre que estén limpias.

Trampas o jaulas: método muy utilizado a nivel municipal, aunque no es efectivo mientras las palomas sigan obteniendo alojo y alimento en la zona. Suelen consistir en jaulas en las que se coloca en lugares tranquilos, lejos de las personas, con algo de alimento en su interior, y se dejan abiertas hasta que las palomas se cogen confianza. Pasados unos 10 días se manipula la jaula para que entren, pero no puedan salir. Una vez atrapadas, se deja las palomas unos días, sin que les falte el alimento para que sirvan de reclamo a otras aves. Finalmente se liberan las palomas lejos del lugar de captura, pero hay una alta probabilidad de que regresen al mismo lugar. Es un método bastante caro por su poca efectividad y el alto costo de mano de obra.

Hay otros métodos poco populares, como el abatimiento controlado para los que son necesarios permisos, o el uso de venenos, que puede ser ingerido por otras aves o mascotas, siendo un método doloroso y ser considerado poco ético.

Las poblaciones de aves se pueden controlar con métodos más naturales:

La creación de palomares artificiales cuyo acceso, limpieza y mantenimiento sean fáciles para el hombre. De esta forma puede eliminar el número de huevos en las puestas y la desparasitación de las palomas. Tampoco es un sistema muy efectivo, ya que enseguida vuelven a poner más.

Desde American Pest Control te recomendamos la cetrería como método para el control de plagas de aves. Las aves rapaces evitan que las palomas se acerquen a determinadas zonas con su sola presencia. Se realizan vuelos controlados de halcones y cernícalos amaestrados que solo atacan a las palomas. Con este sistema, se deben variar los horarios y las intervenciones en días aleatorios.

Este método se utiliza en aeródromos y aeropuertos, aunque al tratarse de un método natural va teniendo más acogida. No podemos que las aves rapaces son su depredador natural.

Servicios relacionados

  • Control de Aves, Solucionamos cualquier problema con palomas, estorninos, gaviotas, gorriones……