La fiebre chikungunya es una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos hembra Aedes aegyptiyAedes albopictus infectados. Estos mosquitos también pueden transmitir el dengue y la fiebre amarilla. Además de fiebre y fuertes dolores articulares, produce otros síntomas, tales como dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas.

Se trata de un virus ARN del género alfavirus, de la familia Togaviridae.

No existe aún un tratamiento curativo total, el tratamiento se centra en el alivio de los síntomas con antipiréticos y analgésicos.

Algunos síntomas de esta enfermedad son idénticos a los del dengue, por lo que se puede llegar a confundir en zonas donde éste también es frecuente.

En 1952 fue identificado por primera vez, en un brote ocurrido en el sur de Tanzania. “Chikungunya” es una voz del idioma Kimakonde que significa “doblarse”, en alusión al aspecto encorvado de los pacientes producido por los constantes dolores articulares.

La enfermedad se ha localizado en África, Asia y el subcontinente indio.

En 2007 se notificó por vez primera la transmisión de la enfermedad en Europa, en un brote localizado en el nordeste de Italia. Desde entonces también se han registrado brotes en Montpellier (Francia) y Croacia.

En diciembre de 2013, se registró el primer brote Chikungunya en la isla caribeña de St. Martin. Desde entonces, se ha confirmado su existencia en más de 43 países y territorios de Latinoamérica. Hasta abril de 2015 se habían registrado 1.379.788 casos sospechosos en las islas del Caribe,  varios países de América latina y Estados Unidos. En el mismo período se han atribuido 191 muertes a esta enfermedad, según señala la OMS.

La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, pero en algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses, o incluso años. Se han descrito casos ocasionales con complicaciones oculares, neurológicas y cardiacas, y también con molestias gastrointestinales. Las complicaciones graves no son frecuentes, pero en personas mayores la enfermedad puede contribuir a la muerte.

El control de la  fiebre Chikungunya resultará muy complicado. En comparación con el virus del dengue, el virus del chinkungunya se vale tanto de depósitos naturales de agua, como cáscaras de coco, vainas de cacao, tocones de árboles, como de depósitos artificiales creados en charcos entre adoquines o rocas, basura, neumáticos de vehículos o platos bajo macetas, o cualquier recipiente que pueda albergar una pequeña cantidad de agua estancada.

Concretamente el gobierno de Ecuador hace hincapié en la importancia de la participación de la ciudadanía para prevenir la existencia de esta enfermedad tropical, entre otras, sobre todo con la eliminación de colonias de virus en los barrios. Es imposible que la fumigación se convierta en la única solución a este problema, ya que el insecticida solo afecta a los mosquitos en el momento de su aplicación, no posteriormente.

Como medida de precaución para evitar el contagio recomiendan el uso de mosquiteras a la hora de dormir, y mallas anti-insectos en puertas y ventanas. También el vestir ropa ligera con mangas largas, pantalones largos y evitar el uso de perfumes intensos.

No se debe olvidar el uso de repelente, impregnando todas las partes del cuerpo expuestas teniendo mayor precaución al amanecer y al atardecer, momentos en los que los mosquitos prefieren salir a alimentarse.

 

Fuente:

Organización Mundial de la Salud – WHO Media centre,  Centro de prensa de la OMS

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs327/es/

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