Los topos son asiduos a los jardines y pueden destrozar el césped creando toperas y destruyendo las plantas que encuentran a su paso. Cuando aparecen montículos de tierra en el césped o en la huerta es la hora de eliminar a los topos de jardín ya que pueden afectar a las plantas que encuentren a su paso.

Pero también tiene su aspecto positivo, ya que el topo caza gusanos, lombrices, abejorros, típulas, gorgojos, etc., es decir, limpia el suelo. Necesita comer el equivalente a su peso corporal. Nunca roe las plantas. Defiende su territorio de otros individuos de su especie y puede reptar por el suelo sobre una superficie dura  unos metros para colonizar un terreno libre. Sin embargo, es preciso eliminar los topos con tratamientos de plagas pertinentes cuando su actividad se intensifica.

En las estaciones de primavera y otoño es cuando están más activos y cavan más cerca de la superficie por lo que es cuando preferiblemente se deben tomar medidas. Son buenos los días cálidos después de la lluvia porque salen a buscar gusanos para alimentarse y cavan túneles más cómodamente. Durante el invierno, hacen sus madrigueras a mayor profundidad lo que hará más difícil atraparlos en los meses de mayor frío.

Donde las plantas no se han regado, el topo circula menos, por ello puede resultar interesante  regar menos el césped para disuadirlos de venir ya que son criaturas de agua y les encanta mudarse a jardines bien regados porque tienen más gusanos (su alimento) y la tierra mojada es más fácil para cavar y desplazarse. También se pueden poner hojas muertas en un gran montón, directamente en el suelo para que los topos colonicen este espacio y no estén tentados a explorar el resto del jardín.

Existen plantas antitopos o espanta topos que los mantienen alejados, como la euphorbia lathyris que pertenece a la familia de las euphorbias y tiene la típica leche que tienen todas las de esta familia. Esta leche está en el tallo y las hojas. Esta planta puede llegar a alcanzar el metro y medio de altura y tiene unas flores de color verde. Después de su floración suele morir pero posee una fácil reproducción y volverá a salir.

Otra técnica que se utiliza es la colocación de molinillos de viento en los agujeros y a lo largo de su sendero. El giro provoca vibraciones molestas para el animal y lo ahuyenta.

También se pueden utilizar ahuyentadores como productos de olor fuerte en las entradas a la galería (gasolina, alcanfor, naftalina, etc.), igualmente pueden utilizarse aparatos de ultrasonido a pilas o sistemas que provoquen ruido como una varilla de vidrio con una botella colgada, clavada y un poco inclinada en la boca de la galería de forma que al mover el viento la botella provoque un ruido molesto para el topo o botellas de vidrio enterradas por la base en la entrada de la galería provocando ruidos cuando sopla el viento.

Cuando no se consiguen eliminar con métodos convencionales lo mejor es llamar a especialistas de control de plagas que disponen de tratamientos selectivos y conocimientos necesarios. Consulte nuestro servicio de fumigación de jardines y acabará con los topos.