El Ayuntamiento de Valencia ha detectado nuevos focos del mosquito tigre en la ciudad. Por ello a partir de octubre va a contar con una nueva aplicación informática:”AtrapaelTigre.com” para localizar donde se encuentran los focos y trabajar en ellos de una forma más activa. Se va a utilizar un nuevo tratamiento que consiste en aplicar una pintura en las rejas y tapas del alcantarillado y saneamiento impidiendo que esta especie crie y con una efectividad entre seis meses y un año.

Cualquier vecino o vecina puede colaborar a través de la web y redes sociales del proyecto “AtrapaelTigre.com”, avisando o enviando una imagen en el caso de que vea el mosquito tigre o un lugar de cría, facilitando así el seguimiento y la mejora en los tiempos de intervención.

En España apareció por primera vez en el municipio barcelonés de San Cugat del Vallés en agosto de 2004. Se piensa que entró en el país mediante el transporte de neumáticos usados importados por carreteras de Asia y así ha podido seguir expandiéndose. El buen clima, las zonas muy pobladas y la movilidad facilitan su propagación. Se ha detectado su presencia en ciudades de Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, País Vasco, Andalucía y Baleares.

El mosquito tigre (Aedes Albopictus) es un insecto pequeño que no supera el centímetro de longitud. El adulto mide entre 2 y 10 mm de longitud. Es reconocido por sus rayas blancas en su abdomen y patas. Su vuelo es ágil y discreto y suele actuar cerca del suelo. Tiene su origen en la selva de sudeste asiático, pero se ha extendido ya por los cinco continentes, en ambientes urbanos y periurbanos.

Su capacidad reproductora es enorme, aproximadamente unos 80 cada cinco o seis días en verano. Cada vez que la hembra toma sangre podrá generar una nueva puesta de huevos y cuando los haya depositado volverá a picar para poner más repitiéndose este ciclo durante los meses de actividad, sin más límite que la longevidad de la hembra.

No vive mucho porque tiene muchos depredadores. Los adultos no superan las dos semanas. Como la mayoría de los insectos son animales de sangre fría, por ello durante el invierno los encontramos como huevos hibernantes.

Su picadura puede transmitir la fiebre del chikunguya cuyos síntomas son fiebre repentina y alta, dolores fuertes en las articulaciones y músculos y dolor de cabeza y con menor frecuencia puede producir dolores gastrointestinales o complicaciones cardiovasculares. La mayoría de los pacientes se recuperan por sí mismos en un plazo de dos semanas.

Se pueden tomar algunas medidas para evitar su picadura entre otras: minimizar el tiempo al aire libre entre el anochecer y el atardecer que es cuando están más activos; mantener puertas y ventanas ajustadas y en buen estado; utilizar zapatos, medias, pantalones largos y camisa de manga larga cuando se está largo tiempo al aire libre o cuando están más activos; utilizar mosquiteras para dormir al aire libre; aplicar repelente para mosquito; retirar los recipientes llenos de agua ya que habitualmente ponen sus huevos en el agua; mantener limpios los canales de tejado.