Una invasión de langostas arraso con mas de 1.500 hectáreas de sembradíos de cebolla, zanahoria y alfalfa en Santiago del Estero, en campos de los departamentos de Robles y Figueroa.

Los más afectados son pequeños y medianos productores. Los mismos productores pidieron que el Estado intervenga para controlar la plaga, que atacó masivamente los suelos. Según los afectados, las langostas aparecieron de a miles y formaron una nube oscura sobre el cielo, que se asienta sobre los cultivos a los que comen en minutos. Cuando terminan de devorar todo, vuelan hacia otra parcela. La movilidad y rapidez con que se mueven hacen que los esfuerzos por espantarlas sean inútiles. Sólo permanecen un tiempo corto en el suelo para alimentarse, para después volar y mantenerse en el aire.